Recordando… 1893-1981

    28876_123247417702325_6215140_n Hace más de cien años eran atendidos, en una casa muy grande, que se llamaba “Hospital y Beneficencia de Begoña” una veintena de ancianos y varias niñas huérfanas.
     Estaba situado en la calle Zabalbide delante del edificio de expósitos según leído.
     La atención que se les prestaba a los allí recogidos no era todo lo bueno que se deseaba.
     Entonces un Señor Cura de Begoña pide a sus Superiores que soliciten los servicios de las Hijas de la Caridad. Acceden las Hijas de la Caridad y llegan a Bilbao cuatro Hermanas para atender a estos menesteres, fundándose así la primera Comunidad de Hijas de la Caridad.
      Todo esto ocurría en el año 1869.
      Los gastos de mantenimiento corrían por cuenta del Ayuntamiento de Begoña ya que en aquellos años Begoña tenía Ayuntamiento, independiente del de Bilbao. La asignación que tenían por parte del Ayuntamiento era de 4.000 reales mensuales. Este dinero era totalmente insuficiente para atender todas las necesidades de los ancianos, niñas y Hermanas.
     Entonces Las Hermanas solicitan el Ayuntamiento les dejen recogen ancianos que paguen una mensualidad y de esta forma poder compensar en parte los gastos.
    Sobre el año 1880 el Ayuntamiento de Bilbao intenta la anexión del Ayuntamiento de Begoña. Estos nuevos problemas hacen olvidarse en parte a nuestro Ayuntamiento de sus ancianos recogidos en el Hospital y Beneficencia.  Empiezan entonces unos años muy difíciles para la vida del Hospital ya que tienen que subsistir gracias a la ayuda de personas caritativas y de las limosnas que solicitan las Hermanas.
     El edificio era ya muy antiguo las necesidades cada vez mayores, entonces un Sr. D. Pedro Lorenzo de Castañares viendo la pobreza que pasaban, compró a D. Mario Adán de Yarza parte de los terrenos donde actualmente está el Colegio. En 1989 encargan al Arquitecto D. José M ª Basterra y Madariaga la construcción de un edificio que pueda aliviar las necesidades de todo tipo que estaban padeciendo.
Presenta el citado Arquitecto sobre una superficie de 1.059 m.2 plano de un edificio de las siguientes características: un cuerpo central con entrada principal y dos cuerpos laterales debidamente proporcionados. Una primera planta baja y dos alturas y en el cuerpo central sobre la altura un ático. El edificio empieza a construirse en el año 1899. Este mismo año el ya citado D. Pedro Lorenzo de Castañares cede ante el Notario D. Francisco Hurtado de Saracho todos los terrenos adquiridos en el llamado Caserío Iturriaga a las Hijas de la Caridad.
    Sor Salomé Mateo Superiora de la Comunidad en aquellas fechas, compra a D. Mario Adán de Yarza y a los padres Carmelitas unas partes de terreno que aprovechan para huerta y lugar de recreo.
La vida en el antiguo edificio seguía y el nuevo, hoy antiguo, continuaba levantándose.
Todo el dinero que se necesitaban se obtenía a base de ayudas, limosnas y deudas que iban contrayendo las Hermanas.  Sor Salomé Mateo, ya citada, más de una vez llegó a decir:”… si esto fuera como un calcetín ahora mismo lo deshacía”.
28876_123246381035762_5044064_n    Por fin en la primavera de 1893 queda terminado el edificio. Todos los sudores, miserias y lágrimas pasados obtenían su recompensa. Con el buen tiempo se trasladan los enfermos y la comunidad al nuevo edificio.
Daba la amplitud del nuevo edificio deciden impartir enseñanza a niñas internas y externas para lo que llegan al Colegio nuevas Hermanas, siendo ya una decena las que forman la Comunidad. Todo esto ocurría sobre el año 1900.
En el año 1925 deja su cargo de Superiora Sor Salomé Mateo y la nueva Hermana en el cargo decide subir la cuota a las niñas internas. Pagaban, antes de la subida, y sirva como anécdota, 1,5 ptas. Diarias las niñas internas, y las externas, las pequeñas 5 ptas. Y las mayores 7 ptas. mensuales. La subida a que aludimos fue de 1,5 a 3, —ptas. diarias, esto hizo que de 45 niñas internas se quedaran en solamente 15.
En estos años siguehabiendo ancianos y huérfanas internas recibiendo la ayuda del Ayuntamiento de Bilbao, anexionado ya Begoña.
Un año muy recordado será 1934 ya que con la puesta del agua corriente en el Colegio suprimieron la traída del agua a cubos de un pozo que había en la huerta y de donde se extraía mediante en molino de viento.
Durante los años de la Guerra Civil 1936-1939, se habilitaron varias salas de ancianos para poder atender a gudaris y religiosos da varios Órdenes que habían sido heridos en el frente. Los heridos que eran hospitalizados aquí, solían ser de poca consideración, ya que nunca habilitado para hospital.
En los años de postguerra aumenta el internado debido a la cantidad de niñas que han quedado huérfanas por la guerra, llegando en algún momento a ser 165 niñas internas. Esto exige a las Hermanas tomar más a fondo la idea de la enseñanza.
En el año 1950 se implanta en el Colegio el Bachillerato, debiendo, para su título, examinarse por libre en el Instituto Femenino de Bilbao.
En 1970 se le reconoce Filial, no siendo ya necesario acudir al citado Instituto para la obtención del título.
321281_2197145641740_1115828541_n     Pero retrocedamos al año 1965. Los Superiores de Comunidad deciden destinar el colegio a Aspirantado de la Congregación, solicitando para ello al Ayuntamiento de Bilbao, traslade a los ancianos y niñas acogidas allí: a otro centro benéfico. El Ayuntamiento creyendo que el colegio era propiedad municipal desestimó tal petición, haciéndoselo saber así a Sor Asunción Mugueta, Superiora en aquellos años. Presentan las Hermanas nuevamente en Ayuntamiento la escritura de compra-venta en cuya portada leemos textualmente: “17 de enero 199 Nº 22 ante el Notario D. Francisco Hurtado de Saracho: copia de la escritura de compra-venta otorgado por D. Manuel Crespo Álvarez. A. Mazarredo nº 9 de Bilbao”. La sección del Patrimonio Municipal del Ayuntamiento encontrado todo conforme confirma la pertenencia del colegio y terrenos descritos en la escritura a las Hijas de la Caridad.
Solventado el problema de la propiedad del colegio, llegan a él jóvenes con las ideas de ser Hijas de la Caridad.
Se mantiene este aspirantado por espacio de cinco o seis años hasta que se trasladan a Burgos.
En el año 1971 se solicita la subvención estatal a la enseñanza para el colegio, hasta que en el año 1972 se le concede la subvención.387003_310516248975440_1433763997_n
En 1974 y 75 llega el colegio a tener 1.300 alumnos por lo que las Hermanas habilitan sus habitaciones para las aulas y se trasladan a vivir a pisos fuera del recinto del colegio.
En 1979 tras muchas dudas se decide construir un nuevo colegio más funcional y moderno, con la misma capacidad de alumnas aproximadamente. Lo hemos visto construir y lo vemos terminar. A todos nos emociona el pensar que en setiembre de 1981 abrirá sus puertas para comenzar una nueva historia.
También, un día de julio de 1981, una excavadora sin corazón moverá los cimientos de este nuestro viejo colegio y sus paredes caerán. Enterrados entre los escombros recuerdos, muchas ilusiones… pero la vida sigue.
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